La última salida de Pacific fue un verdadero reto. En un partido crucial en su campaña, se enfrentaron a un oponente bien preparado, lo que resultó en una derrota por 2-1. La atmósfera en el estadio era tensa, con los aficionados manteniendo la esperanza hasta el final. Un gol tardío de José Espósito no fue suficiente para cambiar el rumbo del encuentro.

El primer tiempo comenzó con ambos equipos intentando establecer el control del juego. Pacific mostró destellos de calidad, pero la falta de concreción fue evidente. La defensa, encabezada por Fernando Alfonso, hizo un buen trabajo en detener los primeros embates, pero fundió sus filas en el segundo tiempo, lo que permitió dos goles en rápida sucesión.

El segundo tiempo fue más intenso. El equipo tuvo que reaccionar, con una estrategia más agresiva. Guillermo Ariel Bodnarsky se encargó de dirigir el medio campo, buscando abrir espacios. Su esfuerzo fue reconocido cuando logró asistir a Espósito, quien anotó en el minuto 82 y revivió la esperanza entre los hinchas. Sin embargo, el tiempo quedó en su contra.

Los análisis después del partido revelaron que Pacific necesita mejorar en la finalización. Aunque la actitud fue admirable, los errores en defensa fueron costosos. Con una temporada llena de altibajos, los entrenadores están conscientes de que deben trabajar en aspectos específicos para volver más fuertes en el próximo partido.